Aviso de privacidad

Diario Docente · última actualización: 26 de agosto de 2026

Esta página dice, sin rodeos, qué datos guarda Diario Docente, para qué los usa, a quién se los entrega, cuánto tiempo los conserva y qué puede usted pedir que se haga con ellos. Está escrita para que la entienda cualquiera: si algo no se entiende, es una falla de quien la escribió y se puede reclamar al correo que aparece más abajo.

Quién es responsable

El responsable de los datos personales que se tratan en esta plataforma es César Natanael Cordero Olivares, docente de bachillerato tecnológico y autor de Diario Docente.

Para cualquier asunto relacionado con datos personales: cesarcordero.edtech@gmail.com. Es el canal oficial y se contesta por escrito.

Diario Docente no es un sistema oficial de la DGETI ni de la SEP. Es una herramienta hecha por un docente, que los docentes usan por su cuenta. La calificación oficial de un alumno es la que su plantel registra en sus propios sistemas; lo que existe aquí es el trabajo del maestro para llegar a ella.

Qué datos se guardan

De los alumnos

  • Nombre y apellidos, y el número de control del plantel.
  • Correo electrónico, sólo si el propio alumno lo registradesde su pantalla. Es voluntario y sirve para una cosa: recuperar su contraseña por su cuenta. Quien no lo pone, se la repone su maestro. El maestro no captura correos de alumnos en ningún momento.
  • Calificaciones, asistencias, participaciones y las entregas de cada actividad.
  • El texto que el alumno escribe cuando responde una actividad en pantalla, tal como lo escribió.
  • Un apodo, si él quiere ponerse uno. Es opcional, lo elige él, y sólo cambia cómo lo saluda su propia pantalla: en las listas y en los reportes del maestro sigue apareciendo su nombre.
  • Cuando una actividad se entrega por enlace de Drive, el enlace —no el archivo, que se queda en el Drive del alumno.

De los docentes

  • Nombre, correo electrónico, número de empleado y plantel.
  • Los mensajes que mandan por el botón de soporte.
  • Su preferencia de tema de color y cuánto han usado la revisión automática.

Registros técnicos

  • La dirección IP de quien intenta usar un código de invitación, y el código que intentó.
  • El número de control que se teclea al intentar entrar del lado del alumno, y si el intento funcionó o no.
  • Una bitácora de cambios que guarda copia de lo que había antes y después cuando alguien modifica un dato. Sirve para saber quién cambió una calificación y cuándo.

Estos registros existen por seguridad: son lo que permite detectar que alguien está probando códigos ajenos o que una calificación se movió sin explicación.

Para qué se usan

Para una sola cosa: que un maestro pueda llevar su clase. Pasar lista, capturar calificaciones, armar su planeación, aplicar actividades y sacar sus concentrados y su hoja de SISEEMS.

No se venden, no se rentan, no se comparten con nadie con fines comerciales, y no se usa nada de esto para publicidad. No hay rastreadores de terceros ni cookies de publicidad en la plataforma.

Un maestro sólo ve a los alumnos de sus propios grupos. No ve a los alumnos de otro maestro, ni sus calificaciones.

La revisión automática con inteligencia artificial

Algunas actividades piden que el alumno explique con sus palabras cómo resolvió algo. Cuando el maestro lo activa, esa explicación se manda a un servicio de inteligencia artificial que la lee y le dice al maestro si el razonamiento se ve completo, a medias o confuso.

Lo que se manda es únicamente la pregunta y el texto de la respuesta. No se manda el nombre del alumno, ni su número de control, ni su correo, ni sus calificaciones. El servicio recibe un texto suelto y no sabe de quién es.

La calificación la pone el maestro, siempre. La revisión automática le señala qué respuestas conviene mirar primero; no califica, no decide si alguien aprueba y no cambia ninguna nota por sí sola.

Es opcional y viene apagada. Cada maestro decide si la enciende para su grupo. Si la deja apagada, ninguna explicación de sus alumnos sale de la plataforma.

Hay una explicación más detallada, de una cuartilla, pensada para padres y tutores: la revisión automática, explicada en una hoja.

Una advertencia honesta: el alumno escribe texto libre, así que podría escribir ahí su nombre o algo personal por su cuenta. Nadie filtra ese texto antes de mandarlo. Por eso conviene que los alumnos sepan que lo que escriben en esas respuestas es su explicación del ejercicio, y nada más.

A quién más llegan los datos

Diario Docente no tiene servidores propios. Se apoya en cuatro servicios, y ninguno de ellos usa estos datos para su propio provecho:

  • Supabase — guarda la base de datos completa. Los servidores están en Estados Unidos.
  • Netlify — sirve las páginas de la plataforma.
  • Anthropic — sólo la pregunta y el texto de la respuesta, cuando la revisión automática está encendida, y sin nombres.
  • Resend — manda los correos: invitaciones, recuperar contraseña y los mensajes de soporte.

Fuera de eso, a nadie. Salvo que una autoridad competente lo requiera por escrito y conforme a la ley, en cuyo caso quedará registrado.

Caso aparte: las entregas por enlace de Drive. Algunas actividades se entregan pegando un enlace de Google Drive. En ese caso el trabajo no se sube aquí: sigue viviendo en el Drive del alumno, y Diario Docente sólo guarda la dirección para que el maestro lo abra. Quién puede verlo depende de los permisos que el alumno le haya puesto a su propio archivo, y eso lo controla él, no la plataforma. Cuando el maestro abre esa vista previa, es Google quien le sirve el contenido.

Cuánto tiempo se conservan

  • Lo académico —alumnos, calificaciones, asistencias, entregas—: no se borra automáticamente. Se conserva mientras el maestro lo necesite, y desaparece cuando él lo elimina o cuando se depura un ciclo ya concluido. La razón es práctica: un maestro necesita poder abrir el semestre pasado para una aclaración, un acta o una regularización, y un borrado automático se llevaría por delante justo lo que hace falta.
  • Los registros técnicos —direcciones IP, intentos de acceso, bitácora de cambios—: se conservan mientras sirvan para lo que existen, que es detectar accesos indebidos y saber quién cambió una calificación. No se borran solos: los depura a mano quien administra la plataforma. Si usted pide que se elimine un registro suyo, se elimina, y eso no depende de ningún plazo.
  • La cuenta de un docente: mientras la use. Si pide que se elimine, se elimina.

Que no se borre solo no significa que se guarde para siempre pase lo que pase: si usted pide que se elimine un dato suyo, se elimina, y eso no depende de ningún plazo.

Conviene que lo sepa: borrar no borra del todo, de inmediato. La bitácora de cambios y los respaldos automáticos de la base conservan copia durante un tiempo. Cuando se atiende una solicitud de borrado, el dato deja de aparecer y de usarse en la plataforma enseguida; desaparecer de los respaldos toma hasta que ese respaldo se recicle. Preferimos decirlo a prometer algo que no se cumple.

Qué puede usted pedir

La ley le reconoce cuatro derechos sobre sus datos:

  • Saber qué datos suyos hay y qué se hace con ellos.
  • Corregirlos si están mal —un nombre mal escrito, un número de control equivocado.
  • Pedir que se borren cuando ya no hagan falta.
  • Oponerse a que se usen para algo concreto — por ejemplo, a la revisión automática.

Se piden escribiendo a cesarcordero.edtech@gmail.com, diciendo quién es usted, qué dato quiere y qué quiere que se haga con él. Se contesta en un plazo máximo de veinte días hábiles.

Si es usted alumno o alumna, la vía más rápida suele ser decirle a su maestro: él puede corregir la mayoría de las cosas en el momento. El correo de arriba queda para lo que él no pueda resolver.

Si es usted padre, madre o tutor

Los alumnos de bachillerato son, en su mayoría, menores de edad, y sus datos merecen el cuidado que eso implica.

Los datos de los alumnos los captura el maestro, a partir de la lista que le entrega su plantel, y son los mismos que ya maneja para su clase: nombre, número de control y su desempeño. La plataforma no le pide datos al alumno por su cuenta, no le pide fotografías, no le pide domicilio y no le pide teléfono.

Si quiere saber qué hay registrado de su hijo o hija, o pedir que se corrija o se elimine, puede pedírselo directamente al maestro del grupo o escribir al correo de arriba.

Si esto cambia

Cuando la plataforma empiece a guardar un dato nuevo, a usarlo para algo distinto o a entregárselo a alguien más, esta página se actualiza y cambia la fecha de arriba. Si el cambio es de fondo, se les avisa a los docentes dentro de la plataforma.

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